Estudio de caso: Cribado de arena con humedad

PRODUCCIÓN DE FRACCIONES LIMPIAS POR TAMIZADO EN MATERIAS PRIMAS CON HUMEDAD NATURAL

Por Òscar Bonet Revés

Generalmente, la preparación de arenas, por ejemplo para morteros monocapa, se realiza en las proximidades de la cantera. Permite mantener a un mínimo los costes de transporte que se originan. En el caso de las arenas húmedas naturales, los requisitos demandados por la industria, hasta cinco fracciones mediante tamizado. Es un esfuerzo para la industria, puesto que con la tecnología actual las fracciones menores a 1 milímetro no pueden clasificarse inmediatamente. En este artículo se describen las posibilidades de cumplir estos requisitos prescindiendo de otros procedimientos como el secado.

Los materiales que forman un mortero preparado se obtienen en las canteras, mediante voladuras, extracción y métodos similares. El contenido de agua en las calizas extraídas varía dependiendo de la estación del año, humedad ambiental, precipitaciones y temperatura. El material de cantera se reduce generalmente al tamaño requerido en trituradoras de mandíbulas o similares.

Los materiales producidos se clasifican y procesan. El cribado es una tarea dificultosa cuando el contenido de agua excede el 10%. La concentración de la humedad en los finos, representa un problema adicional que impide una separación correcta. Además, se debe tener en consideración el contenido de arcilla en el material.

Caliza molida con contenido en arcilla, efecto «bola de nieve»

Sistemas convencionales

La clasificación de sólidos con aglomeraciones a tamaños alrededor a 1mm obliga a la puesta en servicio de procedimientos adicionales. Para este propósito se suelen escoger secaderos de lecho fluidizado o tipo ‘trómel’. Debe tenerse en cuenta el consumo energético de estos dispositivos en relación a la humedad contenida en el material.

Las cintas equipadas con dispositivos microondas para el secado de materiales ha representado una de las últimas innovaciones. La problemática de estos equipos es la desigual distribución de la humedad en los diversos tamaños de partícula. En un secador de lecho fluidizado o ‘trómel’, el material se recircula y seca por igual en todas sus partículas. En el secado mediante microondas se debe asegurar que la parte inferior del material pueda emitir el calor generado. Un descargador tipo tripper puede ayudar en esta tarea. Los secadores de lecho fluidizado y tipo ‘trómel’ representan una inversión activa solo unos meses al año. Generalmente en invierno, y con un coste energético alto en términos relativos.

En el siguiente documento estudiamos un proyecto con este mismo problema de la empresa Tre-N que opera con dolomita triturada. El problema de este material consiste en una alta humedad natural que impide el normal trato de la dolomita.

Estudio de caso: Empresa Tre N